¿Sabes qué es la baliza V-16 y por qué será obligatoria en tu coche desde 2026?
- Admin

- 27 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 28 dic 2025
La nueva normativa sustituirá los triángulos por una baliza luminosa conectada a la DGT 3.0, que permite señalizar una avería sin salir del vehículo y mejorar la seguridad en carretera.

La normativa de seguridad vial en España experimentará a partir del 1 de enero de 2026 uno de los cambios más significativos de los últimos años en la señalización de emergencias en carretera con la entrada en vigor de la obligatoriedad de llevar una baliza V-16 conectada y homologada en todos los vehículos. Esta medida sustituye de forma definitiva a los tradicionales triángulos de emergencia, que hasta ahora servían para señalizar averías o inmovilizaciones en la vía.
La baliza V-16 es un dispositivo luminoso de emergencia que se coloca en la parte superior del vehículo inmovilizado para advertir a otros conductores de la presencia de un obstáculo. Su principal virtud radica en que, además de emitir una señal visual de alta visibilidad en todas direcciones, incorpora conectividad con la plataforma DGT 3.0, lo que permite transmitir de forma automática la ubicación del vehículo cuando se activa en caso de incidencia.
La obligación de llevar este dispositivo no implica que el mismo esté permanentemente encendido o enviando datos durante la conducción normal. Su función de conectividad solo se activa cuando el conductor lo enciende tras una avería o accidente para señalizar su inmovilización en la vía. En el resto de situaciones, la baliza permanece guardada en el vehículo, como hasta ahora se guardaban los triángulos, sin emitir ni transmitir información.
En la práctica, el uso de la baliza V-16 en una situación de emergencia se realiza de forma sencilla y con un claro enfoque en la seguridad del ocupante. Tras detener el vehículo en el lugar más seguro posible, se activan las luces de emergencia y se coge la baliza, que suele estar en un lugar accesible del coche, como la guantera o la consola. Una vez encendida, la baliza se coloca en el techo, preferiblemente desde el interior del vehículo, evitando así que el conductor tenga que caminar por la calzada, como ocurría con los triángulos de emergencia. Esta secuencia reduce considerablemente los riesgos asociados a la señalización tradicional.
La incorporación de la conectividad también tiene una finalidad preventiva. Al transmitir la posición exacta de un vehículo inmovilizado a la DGT, la baliza contribuye a una mejor gestión del tráfico y posibilita alertas más precisas para otros conductores y, si procede, para los servicios de emergencias. Esta innovación tecnológica se enmarca en una estrategia más amplia de mejora de la seguridad vial y de aprovechamiento de las herramientas digitales disponibles.
La normativa establece que, a partir del 1 de enero de 2026, todos los vehículos matriculados en España deberán llevar obligatoriamente una baliza V-16 conectada homologada para poder circular. Esto incluye turismos, furgonetas, autobuses y camiones, entre otros. Los dispositivos que no cumplan con los requisitos de homologación y conectividad, así como los triángulos tradicionales, dejarán de ser legalmente válidos para señalizar una inmovilización en la vía.
El incumplimiento de esta obligación conllevará sanciones económicas. Aunque no se asocian a la retirada de puntos del permiso de conducción, las multas por no llevar el dispositivo obligatorio o por no utilizarlo correctamente en caso de incidencia podrán suponer un coste para el infractor.
Para que un dispositivo sea considerado legal es necesario que figure claramente su homologación, que incluya la indicación de que se trata de una baliza V-16 conectada, así como la certificación de interoperabilidad con la plataforma DGT 3.0. Antes de su adquisición, se recomienda a los conductores comprobar que el modelo elegido cumpla con estos requisitos, garantizando así que su uso será conforme a la nueva normativa.
Con la entrada en vigor de esta medida, las autoridades esperan reducir los riesgos asociados a la señalización de vehículos inmovilizados y aprovechar las ventajas que ofrece la conectividad para hacer las carreteras más seguras, más visibles y mejor gestionadas.
































