El Gobierno abre la puerta a flexibilizar el control pesquero tras las protestas del sector
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Actualizado: hace 5 días
Las movilizaciones registradas en distintos puertos, incluida La Restinga, coinciden con el anuncio de conversaciones entre el Ejecutivo y las organizaciones pesqueras para ajustar la aplicación del reglamento europeo.

Las protestas protagonizadas por el sector pesquero en distintos puntos del país, entre ellos el puerto de La Restinga, en El Hierro, han coincidido en el tiempo con el anuncio de un acuerdo para flexibilizar la aplicación del nuevo Reglamento Europeo de Control de la Pesca. Las movilizaciones, celebradas este lunes, 19 de enero, respondieron al rechazo manifestado por los profesionales del mar ante determinadas obligaciones incluidas en la normativa, que consideran de difícil aplicación en la pesca artesanal.
Tal y como recogió El Hierro Hoy, los pescadores herreños se sumaron a una jornada de protesta de carácter estatal para expresar su preocupación por aspectos como el preaviso obligatorio de llegada a puerto, el registro electrónico de capturas desde el inicio de la actividad o la falta de participación del propio sector en el diseño del reglamento. Las concentraciones sirvieron para visibilizar un malestar compartido por flotas de diferentes comunidades autónomas.
Ese mismo día, diversos medios de ámbito nacional informaron de que el Gobierno de España y las principales organizaciones representativas del sector habían alcanzado un entendimiento para introducir flexibilidad en la aplicación práctica de la norma. Según esas informaciones, el acuerdo se habría producido tras reuniones mantenidas con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y contempla ajustes en la forma de aplicar determinados requisitos del control pesquero, sin modificar el reglamento europeo en sí.
Fuentes gubernamentales han señalado que el Ejecutivo es consciente de las inquietudes trasladadas por los pescadores y que se está trabajando para que la implantación de la normativa se realice de manera progresiva y adaptada a la realidad de la flota, especialmente en el caso de la pesca artesanal. En este sentido, se ha apuntado a la posibilidad de introducir márgenes de tolerancia y criterios de flexibilidad que eviten sanciones desproporcionadas por errores de carácter formal.
Desde el sector, las organizaciones pesqueras han valorado el anuncio como un primer paso, aunque han insistido en la necesidad de que cualquier ajuste quede claramente definido y comunicado para aportar seguridad jurídica a los profesionales. Las protestas, según han indicado, tenían como objetivo precisamente abrir un espacio de diálogo que permitiera revisar la aplicación de una normativa que consideran clave para el futuro de la actividad.




























